Minería dominicana crece 17.9 % y exporta más oro en 2026
El ministro de Energía y Minas resaltó el aporte del sector a las exportaciones, la inversión extranjera, los ingresos fiscales y el empleo, tras registrar un crecimiento interanual de 17.9 %.
SANTO DOMINGO.– La actividad minera de la República Dominicana registró un crecimiento interanual de 17.9 % en septiembre de 2026, convirtiéndose en la segunda actividad productiva de mayor expansión durante ese mes y reafirmando la importancia de la industria extractiva dentro de la estructura económica nacional.
El desempeño del sector fue destacado por el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, quien señaló que la minería continúa desempeñando un papel relevante en la generación de divisas, las exportaciones, los ingresos fiscales, la inversión extranjera y la creación de empleos de calidad.
Los resultados se producen en un período en el que la economía dominicana mantiene una evolución positiva. Según las cifras citadas por el funcionario, el producto interno bruto (PIB) registró una expansión interanual de 5.6 % durante septiembre, mientras que el crecimiento acumulado entre enero y septiembre alcanzó el 4.6 %.
En ese contexto, la minería presentó una expansión acumulada de 5.2 % durante los primeros nueve meses del año, impulsada principalmente por el comportamiento de la actividad extractiva y los mayores volúmenes de producción de minerales como oro y plata, además de materiales utilizados en la construcción.
Para el Ministerio de Energía y Minas, estas cifras reflejan la capacidad del sector para contribuir al dinamismo productivo nacional y fortalecer las actividades económicas relacionadas con la extracción, el procesamiento, la comercialización y la exportación de recursos minerales.
El crecimiento registrado en septiembre también vuelve a colocar la actividad minera entre los sectores que contribuyen al desempeño de la economía dominicana, debido a su vinculación con los mercados internacionales y a la demanda de materias primas utilizadas en diferentes industrias.
El oro fortalece las exportaciones dominicanas
Uno de los datos más destacados del desempeño minero durante 2026 corresponde a las exportaciones de oro en bruto, que alcanzaron los US$2,392.5 millones entre enero y septiembre.
La cifra representa un crecimiento interanual de 49.8 %, de acuerdo con los datos ofrecidos por el ministro Joel Santos. Este resultado evidencia la importancia del oro dentro de la oferta exportable dominicana y su contribución a la entrada de divisas al país.
Las exportaciones constituyen uno de los principales canales mediante los cuales la actividad minera se conecta con la economía internacional. Cuando aumenta el valor de los productos minerales vendidos en el exterior, se fortalece la participación de estos bienes en el comercio exterior y se amplían las oportunidades de generación de ingresos vinculados con la producción nacional.
El oro ocupa una posición relevante dentro de ese proceso por su demanda en los mercados internacionales y por su utilización en actividades industriales, financieras, tecnológicas y de fabricación de artículos de joyería.
El aumento de las exportaciones registrado durante los primeros nueve meses de 2026 coloca nuevamente la atención sobre la contribución de los recursos minerales al desempeño comercial de la República Dominicana.
No obstante, el crecimiento del valor exportado no debe interpretarse automáticamente como un incremento equivalente de la producción física. Para determinar cuánto corresponde a mayores volúmenes exportados y cuánto a variaciones de los precios internacionales, sería necesario disponer de los datos desagregados de volumen y precio.
Aun con esa distinción, la cifra de US$2,392.5 millones representa un indicador relevante de la dimensión económica alcanzada por las exportaciones de oro en el período analizado.
La extracción de oro, plata y materiales de construcción impulsa la actividad
Joel Santos explicó que el crecimiento de la minería durante septiembre estuvo relacionado con mayores volúmenes de extracción de oro, plata y materiales destinados a la construcción.
Estos productos tienen características y mercados diferentes, pero forman parte de una industria que conecta los recursos naturales con distintas actividades productivas.
El oro y la plata tienen una importante participación en los mercados internacionales, mientras que los materiales de construcción abastecen necesidades vinculadas con la infraestructura, las edificaciones y otras obras civiles.
El comportamiento de estos segmentos contribuye a explicar por qué la actividad minera puede experimentar variaciones importantes en determinados períodos. Los resultados dependen, entre otros factores, de los niveles de extracción, las condiciones operativas de las empresas, la demanda de los productos y el desempeño de los mercados a los que se destinan.
En el caso de los materiales para la construcción, su producción mantiene una relación con la demanda de insumos utilizados en proyectos públicos y privados. La disponibilidad de estos materiales resulta importante para diversas actividades económicas, aunque la evolución de cada segmento debe analizarse con sus propios indicadores de producción y comercialización.
Por su parte, la extracción de metales preciosos vincula al país con cadenas comerciales internacionales y con mercados cuyos precios pueden cambiar durante el año.
La combinación de estos componentes permite observar la minería como una actividad económica diversa, en la que participan distintos productos, operaciones y servicios.
El crecimiento de 17.9 % registrado en septiembre refleja el comportamiento interanual del conjunto de la actividad minera, mientras que la expansión acumulada de 5.2 % muestra su evolución durante los primeros nueve meses de 2026.
Ambos indicadores ofrecen perspectivas diferentes: el primero permite conocer el resultado de un mes específico en comparación con el mismo mes del año anterior; el segundo presenta una visión más amplia del comportamiento del sector en lo que va de año.
Joel Santos: la minería sigue siendo uno de los pilares de la economía
Al valorar los resultados, el ministro de Energía y Minas afirmó que el sector minero conserva una posición importante dentro de la economía dominicana.
“Esto demuestra que la minería sigue siendo uno de los pilares de nuestra economía”, expresó Santos al referirse al crecimiento de la actividad y a sus aportes a las exportaciones, los ingresos públicos, la inversión y el empleo.
La declaración del funcionario destaca una visión de la minería que va más allá de la extracción de recursos del subsuelo. La industria también está relacionada con la contratación de trabajadores, la adquisición de equipos, el transporte de materiales, la utilización de servicios técnicos y la demanda de productos suministrados por otras empresas.
Estos vínculos pueden contribuir a distribuir parte de la actividad económica hacia otros sectores, dependiendo de la proporción de bienes y servicios adquiridos localmente y de la participación de proveedores nacionales en las operaciones mineras.
La industria extractiva requiere actividades de apoyo que pueden incluir mantenimiento de equipos, servicios de ingeniería, transporte, seguridad industrial, alimentación, logística y otras prestaciones necesarias para el funcionamiento de las operaciones.
Cuando estas necesidades son cubiertas por empresas dominicanas, se crean oportunidades para proveedores y trabajadores que no necesariamente se dedican directamente a extraer minerales.
Sin embargo, el alcance de esos beneficios depende de factores como el nivel de contratación nacional, la formación de los trabajadores, las capacidades de las empresas proveedoras y la continuidad de las inversiones.
Por esa razón, el impacto económico de la minería no se mide únicamente por el valor de los minerales producidos o exportados. También resulta relevante conocer cuánto valor agregado permanece en el país, qué oportunidades se generan para los proveedores locales y cómo se distribuyen los beneficios en las comunidades vinculadas con la actividad.
El empleo minero registra un salario promedio de RD$78,000
Otro de los aspectos resaltados por Santos fue el nivel salarial asociado al sector. Según datos de la Tesorería citados por el ministro, la minería registra un salario promedio mensual de RD$78,000.
La cifra equivale al doble de la media nacional señalada en la información suministrada, estimada en RD$39,000 mensuales.
La diferencia pone de relieve la importancia del empleo minero dentro del mercado laboral, especialmente por la demanda de personal técnico y especializado que requieren muchas operaciones extractivas.
Las actividades mineras pueden necesitar profesionales y técnicos de distintas áreas, entre ellas geología, ingeniería, mantenimiento industrial, electricidad, operaciones de equipos, seguridad ocupacional, gestión ambiental y administración.
A estas ocupaciones se suman puestos relacionados con servicios auxiliares y funciones operativas, cuya composición depende de las características de cada empresa y de los procesos que desarrolla.
Los niveles salariales, sin embargo, pueden variar según el cargo, la experiencia, la formación profesional, las responsabilidades, la ubicación y el tipo de operación. Por esa razón, el salario promedio sectorial no significa que todos los trabajadores mineros perciban RD$78,000 mensuales.
La comparación con la media nacional debe entenderse como un indicador general y no como una descripción de todos los empleos de la industria.
La calidad del empleo también depende de condiciones como la seguridad en el trabajo, la capacitación, la estabilidad laboral, el cumplimiento de las normas vigentes y las oportunidades de desarrollo profesional.
En una actividad que requiere operaciones técnicas y equipos especializados, la formación continua puede contribuir a mejorar las capacidades de los trabajadores y fortalecer las prácticas de seguridad.
El desafío consiste en que el crecimiento económico del sector pueda traducirse en oportunidades laborales sostenibles, con condiciones adecuadas para quienes participan directamente en la extracción y para quienes trabajan en las actividades que abastecen a la industria.
La inversión extranjera directa mantiene su presencia en el sector
La minería también representa un destino para capitales internacionales interesados en desarrollar proyectos y aprovechar el potencial geológico de la República Dominicana.
De acuerdo con las cifras citadas por Santos, la inversión extranjera directa vinculada al sector alcanzó los US$420.6 millones al segundo trimestre de 2026.
La inversión extranjera directa puede contribuir al financiamiento de proyectos, la adquisición de tecnología, la incorporación de equipos y el desarrollo de infraestructura necesaria para las operaciones.
En la minería, las inversiones suelen estar relacionadas con procesos que requieren planificación, estudios técnicos, permisos, construcción de instalaciones y desarrollo de capacidades operativas. La magnitud de los recursos necesarios y el tiempo que puede transcurrir antes de iniciar la producción hacen que la previsibilidad regulatoria sea un aspecto relevante para las decisiones empresariales.
La entrada de capital extranjero también puede estar acompañada de la contratación de personal especializado, la formación de trabajadores locales y la demanda de bienes y servicios nacionales, aunque el alcance de estos efectos depende de las características de cada proyecto.
La cifra de US$420.6 millones corresponde al dato informado para el segundo trimestre de 2026 y no debe confundirse con una cifra acumulada hasta septiembre ni con el total de todas las inversiones anunciadas para el sector.
Para evaluar la evolución de la inversión minera a lo largo del año, sería necesario comparar los datos de períodos equivalentes y distinguir entre los flujos efectivamente registrados, los compromisos de inversión y los proyectos anunciados.
Esta diferenciación permite comprender mejor la dimensión de los capitales que realmente ingresan al país y su relación con el desarrollo de las operaciones mineras.
Los encadenamientos productivos amplían el impacto económico
Santos señaló que los beneficios económicos de la minería también alcanzan a otras actividades mediante la contratación de bienes y servicios nacionales.
Estos encadenamientos productivos se producen cuando las empresas mineras adquieren productos o contratan servicios de proveedores que operan en el país. De esta forma, una parte de la demanda generada por la industria puede convertirse en actividad para otras empresas.
Entre los servicios que pueden ser necesarios para una operación minera se encuentran el transporte, el mantenimiento de maquinaria, la construcción, la ingeniería, la alimentación, el suministro de materiales, la logística y distintas actividades profesionales.
El desarrollo de proveedores locales puede abrir oportunidades para pequeñas, medianas y grandes empresas, siempre que estas cuenten con la capacidad técnica, financiera y operativa para cumplir los requisitos de contratación.
La existencia de estos vínculos también puede impulsar procesos de capacitación, transferencia de conocimientos y mejoramiento de los estándares empresariales.
No obstante, para conocer la magnitud real de los encadenamientos sería necesario disponer de información sobre el porcentaje de compras realizadas a proveedores dominicanos, la cantidad de empresas contratadas, el empleo indirecto generado y el valor de los bienes y servicios adquiridos en el mercado nacional.
Esos indicadores ayudarían a determinar qué parte de la actividad minera se traduce en oportunidades económicas para otras industrias y qué áreas podrían fortalecerse para ampliar la participación de empresas dominicanas.
En las comunidades vinculadas a las operaciones, la contratación local y la participación de proveedores pueden convertirse en componentes importantes de la relación entre las empresas y su entorno.
La sostenibilidad de estos beneficios depende de que las oportunidades económicas se desarrollen de forma transparente, con cumplimiento de las obligaciones legales y atención a las necesidades sociales y ambientales de las zonas donde se realiza la actividad.
Gobierno trabaja en la actualización de la Ley Minera 146-71
Entre los temas relacionados con las perspectivas del sector, el ministro Joel Santos informó que el Gobierno trabaja en la actualización de la Ley Minera 146-71.
La normativa constituye parte del marco legal que regula la actividad minera en la República Dominicana. Su actualización busca modernizar las disposiciones aplicables a la industria y adecuarlas a los desafíos actuales de carácter regulatorio, ambiental, fiscal y social.
Santos señaló que el objetivo es fortalecer la seguridad jurídica y establecer reglas acordes con las necesidades de una actividad que requiere planificación, inversiones y cumplimiento de obligaciones específicas.
La seguridad jurídica es un elemento importante para los proyectos mineros porque permite que las empresas, las autoridades y las comunidades conozcan las normas aplicables, los procedimientos administrativos y las responsabilidades correspondientes.
Un marco regulatorio claro también puede contribuir a mejorar la previsibilidad de las decisiones de inversión, siempre que su aplicación esté acompañada de instituciones capaces de supervisar el cumplimiento de las disposiciones.
La modernización de una legislación minera puede involucrar aspectos relacionados con los procedimientos de autorización, las obligaciones de los titulares de derechos mineros, la fiscalización, la protección ambiental, la transparencia y las responsabilidades durante las diferentes etapas de un proyecto.
Sin embargo, el alcance específico de la reforma dependerá del contenido de la propuesta legislativa y de las disposiciones que finalmente sean aprobadas.
Por tanto, la actualización de la Ley Minera 146-71 constituye un proceso relevante para el futuro de la industria, pero sus efectos concretos deberán evaluarse a partir del texto legal definitivo y de su implementación.
Seguridad jurídica, regulación y protección ambiental
El desarrollo de la minería plantea la necesidad de conciliar la actividad económica con la protección de los recursos naturales y el cumplimiento de las obligaciones ambientales.
Los proyectos extractivos pueden generar beneficios económicos, pero también requieren medidas de prevención, control y seguimiento para manejar los riesgos asociados a sus operaciones.
La gestión ambiental puede incluir evaluaciones previas, medidas de mitigación, monitoreo, manejo de residuos, control de emisiones, protección de los recursos hídricos y planes para la recuperación de las áreas intervenidas, de acuerdo con las características de cada proyecto y las obligaciones aplicables.
La eficacia de estas medidas depende de la calidad de los estudios, la capacidad de supervisión, el cumplimiento de las empresas y la disponibilidad de información que permita evaluar los resultados.
La actualización del marco normativo ofrece una oportunidad para revisar los instrumentos regulatorios, aunque no es posible atribuir a una propuesta específica disposiciones que todavía no hayan sido confirmadas en un texto oficial.
Además de la dimensión ambiental, la regulación minera debe considerar las relaciones con las comunidades, la transparencia en la gestión de los recursos y la aplicación de mecanismos de supervisión.
El equilibrio entre inversión y responsabilidad exige que el desarrollo de los proyectos se realice conforme a las normas vigentes y que las autoridades cuenten con herramientas adecuadas para verificar su cumplimiento.
En ese sentido, la discusión sobre el futuro de la minería no se limita a las cifras de crecimiento y exportación. También incluye las condiciones bajo las cuales se aprovechan los recursos, los beneficios que permanecen en el país y las responsabilidades que deben asumir los distintos actores.
La minería y su relación con el crecimiento económico
El crecimiento interanual de 17.9 % registrado en septiembre contrasta con la expansión acumulada de 5.2 % durante los primeros nueve meses de 2026, lo que muestra la importancia de distinguir entre el resultado de un mes y el comportamiento de un sector a lo largo del año.
Una tasa mensual interanual puede verse influida por cambios en los niveles de actividad, la comparación con el mismo período del año anterior y el desempeño de las operaciones durante ese mes.
Por su parte, el resultado acumulado permite observar la evolución conjunta de los primeros nueve meses y ofrece una referencia más amplia sobre la trayectoria de la actividad minera.
La expansión de 5.6 % de la economía dominicana en septiembre y el crecimiento acumulado de 4.6 % hasta ese mes ofrecen el contexto general en el que se produjo el resultado minero.
Estas cifras deben interpretarse atendiendo a sus respectivos períodos de referencia. No significan que todas las actividades económicas hayan crecido al mismo ritmo ni que el comportamiento de un solo sector determine por sí mismo la evolución de toda la economía.
La minería, no obstante, tiene características que pueden hacerla relevante para el desempeño económico nacional, especialmente por la participación de los productos minerales en las exportaciones y por la conexión de la industria con los mercados internacionales.
El seguimiento de sus resultados permite analizar tanto la actividad productiva como sus relaciones con el comercio exterior, la inversión, el empleo y la recaudación pública.
Exportaciones, ingresos fiscales y generación de divisas
La contribución de la minería a la economía dominicana se manifiesta en diferentes áreas, entre ellas las exportaciones, los ingresos fiscales y la entrada de divisas.
Las exportaciones de oro en bruto por US$2,392.5 millones entre enero y septiembre constituyen una referencia concreta del valor comercial registrado por ese producto durante el período.
La entrada de divisas procedente de las exportaciones forma parte de las relaciones económicas del país con el exterior. Sin embargo, el impacto neto sobre la economía depende también de otros elementos, como los costos de operación, las importaciones requeridas por las empresas, la estructura de propiedad de los proyectos y los pagos realizados dentro y fuera del país.
En materia fiscal, la contribución de una industria depende de las obligaciones que le correspondan conforme a la legislación aplicable y de los montos efectivamente pagados al Estado. Para determinar el aporte fiscal de la minería durante 2026 sería necesario disponer de las cifras oficiales desglosadas por concepto y período.
Por esa razón, aunque el ministro destacó la importancia de la minería para los ingresos públicos, las cifras de exportación no deben confundirse con la recaudación fiscal ni interpretarse como ingresos directos del Gobierno.
Cada indicador mide una dimensión diferente de la actividad económica y debe analizarse con su propia metodología.
Una evaluación completa del aporte minero debería considerar conjuntamente el valor de la producción, las exportaciones, la inversión, los salarios, los impuestos y regalías, las compras nacionales y los costos ambientales asociados con la actividad.
Perspectivas para el cierre de 2026
Los resultados registrados hasta septiembre sitúan a la minería entre las actividades que contribuyen al desempeño de la economía dominicana durante 2026.
La expansión interanual de 17.9 % en septiembre, el crecimiento acumulado de 5.2 % y el aumento de 49.8 % en las exportaciones de oro en bruto muestran indicadores positivos para el período reportado.
Sin embargo, estas cifras no permiten anticipar por sí solas cuál será el crecimiento definitivo del sector al cierre del año. El resultado anual dependerá del comportamiento de la producción durante los meses restantes y de otros factores que inciden en las operaciones y los mercados.
Entre los elementos que pueden influir en la evolución minera figuran los volúmenes de extracción, las condiciones de producción, la demanda de minerales, los precios internacionales, la inversión y la capacidad de mantener las operaciones conforme a las disposiciones legales y ambientales.
También será relevante observar el avance de la actualización de la Ley Minera 146-71 y las decisiones que se adopten para modernizar la regulación de la industria.
El seguimiento de los datos oficiales permitirá determinar si el crecimiento registrado en septiembre se mantiene durante el último trimestre y cómo evolucionan las exportaciones, la inversión extranjera y el empleo vinculado con el sector.
Una minería orientada al desarrollo responsable
Joel Santos reiteró que la apuesta del país es avanzar hacia una minería responsable que permita aprovechar el potencial geológico dominicano y transformarlo en oportunidades económicas para la población.
El planteamiento supone que el desarrollo de la industria debe evaluarse no solo por su crecimiento productivo, sino también por la calidad del empleo, la inversión, el aporte a las exportaciones, el cumplimiento fiscal y la relación con las comunidades.
La contratación de proveedores nacionales, la formación técnica de los trabajadores y la aplicación de normas ambientales constituyen aspectos que pueden influir en la capacidad del sector para generar beneficios más amplios.
De igual forma, la transparencia y la disponibilidad de información permiten que las autoridades, las empresas y la ciudadanía puedan examinar los resultados de la actividad y sus efectos económicos, sociales y ambientales.
La minería es una industria que requiere planificación a largo plazo, por lo que sus resultados deben observarse tanto en los indicadores inmediatos de producción y exportación como en la capacidad de desarrollar operaciones sostenibles y sujetas a una supervisión efectiva.
El reto consiste en que el potencial mineral del país se traduzca en oportunidades duraderas, con beneficios económicos verificables y responsabilidades claramente definidas.
Con el crecimiento registrado en septiembre, el desempeño acumulado durante los primeros nueve meses y el aumento de las exportaciones de oro, la minería mantiene una participación significativa en el panorama económico dominicano de 2026.
El desarrollo futuro del sector dependerá de la evolución de la producción, las inversiones, las condiciones de los mercados internacionales y las decisiones regulatorias que se adopten para fortalecer una actividad que combina oportunidades económicas con importantes responsabilidades ambientales y sociales.
