Turquía teme escalada regional por conflicto con Irán y advierte sobre graves consecuencias
By Valerio Ventura-HNRD
Ankara. Turquía observa con creciente preocupación la escalada de tensiones en Oriente Medio y teme que el conflicto con Irán pueda convertirse en una guerra de gran alcance que afecte a toda la región, según recientes declaraciones del ministro de Relaciones Exteriores turco, Hakan Fidan.
Durante años, Turquía ha intentado posicionarse como un puente diplomático entre Oriente y Occidente, manteniendo relaciones tanto con la Unión Europea como con los países de Oriente Medio. En ese contexto, Ankara ha tratado en diversas ocasiones de mediar en la disputa entre Estados Unidos e Irán, aunque sin lograr avances significativos.
En declaraciones recientes, Fidan dejó entrever la frustración del Gobierno turco tras varios intentos fallidos de mediación. Según explicó, los esfuerzos diplomáticos solo habrían logrado retrasar una posible confrontación.
El canciller turco relató que a finales de enero de 2026 recibió una llamada urgente desde Washington en plena madrugada, lo que evidenciaba la gravedad del momento. Tras la comunicación, informó de inmediato al presidente Recep Tayyip Erdoğan.
“Fueron momentos muy oscuros. Pensábamos que en cualquier instante podía estallar la guerra o producirse un primer ataque”, expresó el ministro.
Preocupación por impacto regional
Turquía comparte una extensa frontera de aproximadamente 530 kilómetros con Irán, lo que aumenta la inquietud de Ankara ante las posibles consecuencias humanitarias, económicas y políticas de una guerra abierta.
El Gobierno turco teme que el conflicto provoque nuevas olas de refugiados, especialmente desde Irán y el sur del Líbano, debido a los ataques con misiles registrados en esas zonas.
En el plano económico, Ankara advierte sobre posibles efectos negativos como el incremento de la inflación, interrupciones en el suministro energético y pérdidas en el sector turístico, uno de los pilares de su economía.
Riesgos militares y geopolíticos
Hasta el momento, Irán no ha atacado objetivos estratégicos en territorio turco como la base aérea de Base Aérea de Incirlik, utilizada por las fuerzas militares estadounidenses, ni la base de radar de la OTAN ubicada en Base de Radar de Kürecik.
Sin embargo, el pasado 4 de marzo, un sistema de defensa de la OTAN interceptó un misil balístico en la región. Irán aseguró posteriormente que Turquía no era el objetivo del ataque y fuentes del Gobierno turco consideran que el misil simplemente se desvió de su trayectoria.
Dilema estratégico para Ankara
Según fuentes gubernamentales, Turquía trabaja actualmente en una fórmula diplomática que permita sentar a las partes en conflicto en una mesa de negociación en igualdad de condiciones.
No obstante, Ankara enfrenta un complejo dilema estratégico: el colapso del régimen iraní podría generar un caos regional difícil de controlar, mientras que un fortalecimiento del Gobierno de Teherán tras la crisis también podría aumentar la incertidumbre y los conflictos en Oriente Medio.
A esto se suma la preocupación de que Estados Unidos pueda utilizar milicias kurdas como fuerza terrestre en territorio iraní, una posibilidad que genera gran malestar en el Gobierno turco.
Aunque el grupo armado PKK ha sido declarado prácticamente derrotado dentro de Turquía y su organización aliada en Siria, el YPG, se encuentra debilitada, Ankara teme que el rearme de grupos kurdos en Irán pueda desencadenar una nueva dinámica de conflictos en la región.
Las autoridades turcas advierten que este escenario podría poner en riesgo el proceso de acercamiento que actualmente impulsa el Gobierno con sectores kurdos bajo el lema “Turquía libre de terrorismo”.
Por ello, Ankara considera que una escalada de conflictos étnicos en Irán y sus alrededores representaría el peor escenario posible para la estabilidad regional.
Fuente: Deutsche Welle.
